
Definimos como Zodíaco, una zona del cielo limitada por dos planos paralelos a la Eclíptica, de latitudes respectivas ±8o, zona en la cual están las órbitas de los planetas más importantes. Todos excepto Plutón.
Creemos interesante definir lo que se entiende por la Precesión de los Equinoccios, para luego tratar de entender el cambio de los signos del Zodiaco ocurrido con el transcurrir de los años y los siglos.
La "Precesión de los equinoccios" o "Retrogradación del Punto Aries", es un fenómeno muy difícil de explicar y muy difícil de entender. Pero creemos que es imprescindible hablar de el, para después comprender todo el problema que vamos a analizar de las constelaciones que el Sol recorre a lo largo del año y el porqué están cambiadas respecto de las que ocupaban hace ahora 2000 años.
Lo descubrió Hiparco en el siglo II a.C., al comparar observaciones realizadas por él, con otras anteriores de los caldeos (700 años a.C.) y dedujo un cierto valor para esa variación. El descubrimiento de Hiparco, se debió en parte a la observación de las distintas duraciones del año trópico y sidéreo.
Definimos como año trópico, el tiempo que transcurre entre dos pasos del Sol por el punto Aries y el sidéreo, el intervalo tomando como referencia una estrella. Aunque después definiremos este punto Aries que también se denomina "punto vernal" o "equinoccio de primavera" podemos decir que es la intersección del plano del Ecuador y de la Eclíptica. Observó Hiparco, que ambos años eran distintos, lo que le hizo pensar en ese movimiento del punto Aries, en sentido contrario al del Sol y que es la causa de la Precesión. Sabemos que el movimiento de la Tierra alrededor del Sol, se realiza por un plano que se llama Eclíptica, y que también es el plano por el que el Sol se mueve aparentemente alrededor de la Tierra.
Hiparco, en el año 141 a.C., hizo observaciones de una gran precisión que se utilizaron muchos siglos después. En efecto, dejó calculada la longitud eclíptica de la estrella "α (alfa)" de la constelación de Virgo, cuyo valor:
λ1 (longitud eclíptica) = 174o 7' 30"
aprovechó Maskeline, astrónomo inglés en 1802, para deducir en función de la longitud de la misma estrella calculada por él
λ2 = 201o 4' 41"
la variación anual de dicha coordenada. Es decir, si dividimos los
26o 57' 11"
que es la variación de la coordenada “longitud eclíptica”, por el número de años transcurridos 1943, obtenemos un valor muy próximo a 50", que representa el desplazamiento anual del punto Aries en sentido retrógrado sobre la Eclíptica.
Se demuestra que la perturbación debida al Sol y conocida como precesión solar, es de unos 16" y la de la Luna de unos 34". Por tanto la precesión general luni-solar, vale unos 50". Es fácil ver, que a razón de 50" por año, el tiempo que tardará el polo P, en recorrer la circunferencia completa alrededor del polo π de la Eclíptica, será de 26.000 años.
Aunque hemos comentado en otros momentos algo de esta figura, ahora que la tenemos presente, digamos que el Polo P, se mueve alrededor del polo π de la Eclíptica, con ese periodo de 26.000 años. Vemos en ella dibujado en rojo el ecuador de hace 2000 años y en verde el Ecuador en la actualidad. Al cambiar el polo P en estos 2000 años, el Ecuador pasa a cortar a la Eclíptica dentro de Piscis, cuando entonces lo hacia dentro de Aries.
A pesar de que Hiparco, no dedujo un valor correcto para la Precesión, no por ello hemos de admirar menos a aquellos hombres que, con los elementos de que disponían, descubrieron un fenómeno de tan pequeña magnitud.
El problema de la precesión, entra dentro de la Mecánica celeste y es de una gran dificultad. Es un problema que se estudia bajo el nombre de "movimiento o efecto giroscópico", el cual origina un par perturbador, que se manifiesta por una aceleración complementaria perpendicular al plano determinado por la fuerza de atracción y el eje del mundo. Este problema se sale totalmente del nivel que pretendemos dar a estas notas.
Quizás, la consecuencia más interesante de la precesión, sea el cambio de los signos del Zodíaco, aunque luego hablaremos de otra consecuencia que es la variación de la estrella polar. Definíamos antes como Zodíaco, una zona limitada por dos planos paralelos a la Eclíptica de latitudes respectivas ±8o, zona en la cual están las órbitas de los planetas más importantes. Todos excepto Plutón. En esta zona están las 12 constelaciones que se eligieron en aquellos momentos, por las que el Sol discurre en el transcurso de un año.
Desde que en la época de Hiparco se eligen estas constelaciones y se las hace corresponder a cada uno de los meses del año, han transcurrido más o menos 2.140 años, que multiplicados por la variación anual debido a la precesión que es de 50,4" resultan aproximadamente 30o. Por tanto, desde aquella época, se ha desplazado el punto Aries una constelación prácticamente y cuando el Sol se encuentra en el Equinoccio de primavera, o sea, coincide con el Ecuador, la constelación sobre la que se proyecta no es la de Aries, sino la de Piscis.
En la figura apreciamos cómo en la antigüedad, el polo estaba en Pl y el Ecuador en la posición indicada en rojo, y actualmente, el polo ha pasado a P2, y el Ecuador ha bajado (posición verde), por lo que la intersección de este plano con la Eclíptica que es el Equinoccio de Primavera, ha pasado de estar situado dentro de Aries, a estar dentro de Piscis. Cuando el Sol se encuentra en ese punto, lo que ocurre hacia el 21 de marzo, empieza en nuestro hemisferio la estación de la primavera y en el otro hemisferio, el otoño. Como complemento a lo dicho, será bueno dar algunas ideas:
1.- Primero vemos la Tierra, en el centro de la figura, en que hemos resaltado su forma elipsoidal, (siempre hemos estudiado que es achatada por los polos). Precisamente ese abultamiento ecuatorial es el que hace que al actuar sobre él, la atracción del Sol y la Luna, el polo se vaya moviendo (como se mueve una peonza, cuando la lanzamos sobre el suelo), dando lugar a la Precesión.
2.- Como el eje del mundo (recta PP'), es siempre perpendicular al plano del Ecuador, al pasar el polo de P1 a P2, el Ecuador pasa de la posición que ocupaba hace ahora 2.000 años (la superior, en rojo), a la que actualmente ocupa (posición inferior en verde).
3.- Como consecuencia y dado que el "punto Aries" o "Equinoccio de Primavera", siempre es la intersección de la Eclíptica con el Ecuador, si hace 2.000 años estaba en la constelación de Aries, ahora, estará en la constelación de Piscis.
Con esta figura, podríamos hablar del movimiento de rotación de la Tierra, que realiza alrededor de su eje y que da lugar a los días. También del movimiento de traslación (aparente) del Sol respecto a la Tierra, que da lugar al año. También creemos interesante indicar, lo que hemos hecho en otras ocasiones en esta página, que todas las constelaciones del cielo están definidas por la Unión Astronómica Internacional, desde hace más de 70 años, (concretamente en el año 1927) y sus bordes son meridianos y paralelos celestes.
No nos importa repetir algunos conceptos si con ellos ayudamos al estudioso a comprender este problema de la Precesión. Al moverse el punto Aries o Equinoccio de Primavera en sentido retrógrado (por eso se denomina también a este problema “Retrogradación del Punto Aries”), el plano del Ecuador que es siempre perpendicular a la recta PP’, se va moviendo en el espacio.
Por eso, vemos en la siguiente figura como el Sol está hacia el 20 de marzo en esa constelación de Piscis.
El Polo P recorre el círculo menor dibujado en blanco en la figura en ese periodo de 26.000 años alrededor del polo π de la Eclíptica.
En la figura están dibujadas las 12 constelaciones que desde siempre se han considerado en el Zodiaco. Los bordes de cada una son los que fijó la Unión Astronómica Internacional como hemos dicho hacia el año 1930. El movimiento del Sol es perfectamente conocido cada día y, por tanto, es fácil saber en que momento el Sol va entrando en cada constelación y en que momento va saliendo de ella.
Yo siempre comento que, cuando vamos por una carretera y aparece, por ejemplo, un indicador diciendo que entramos en la provincia de Avila, es que en ese momento dejamos la provincia anterior y pasamos a esta provincia. Unos kilómetros después, por ejemplo leemos provincia de Segovia. Es claro que en este punto, dejamos la provincia de Avila para entrar en la de Segovia.
Mas o menos, así interpreto el momento en que el Sol va entrando y saliendo de cada constelación del Zodiaco.
Si nos fijamos en la figura observamos, aparte de ver que en unas constelaciones está el Sol durante muchos días y en otras pocos días, observamos, decimos, que desde que sale de la constelación de Scorpio, hasta que entra en Sagitario, está una serie de días podríamos decir “en tierra de nadie”. Pues bien, ahí se encuentra esa constelación tan polémica de Ophiuchus, que yo siempre he considerado que es la 13ª del Zodiaco. En ella se encuentra el Sol durante 19 días.
Volvamos a la primera figura. En ella, observamos que el cabeceo que va sufriendo el Polo desde la posición que tenía hace 2000 años y la que tiene en la actualidad, hace recorrer a la recta PP’ esa superficie cónica, cuyo eje es la recta π π ’ de la Eclíptica
Por tanto, con todo lo dicho, se conoce con total precisión, el momento en que el Sol en su caminar, (aparente) por la Eclíptica alrededor de la Tierra, va entrando y saliendo en cada una de las constelaciones del Zodíaco. Podemos decir, aunque después lo iremos desgajando en cada una de las trece constelaciones zodiacales, esas fechas y los días en que el Sol se encuentra dentro de cada una:
Piscis, del 11 de marzo al 18 de abril (39 días).
Aries, 18 de abril al 13 de mayo (25 días).
Tauro, 13 de mayo al 20 de junio (38 días).
Geminis, 20 junio al 19 de julio (29 días).
Cáncer, 19 julio al 9 agosto (21 días).
Leo, 9 agosto al 15 septiembre (37 días).
Virgo, 15 septiembre al 30 de octubre (45 días).
Libra, 30 octubre al 22 noviembre (22 días).
Scorpio, 22 noviembre al 29 noviembre (8 días).
Ophiuchus, 29 noviembre al 15 diciembre (17 días).
Sagitario, 15 diciembre al 19 enero (36 días).
Capricornio, 19 enero al 16 febrero (29 días).
Acuario, 16 febrero al 11 marzo (23 días).
Es claro que en unas constelaciones el Sol se encuentra muchos días y en otras pocos.
Otra consecuencia también debida a la Precesión, es el cambio de la Polar. Supuestas las estrellas fijas en la esfera celeste, ya hemos dicho que el polo P describe un cono. Ese polo P cada vez se va proyectando en puntos distintos de la esfera celeste. Es decir, que va a ir cambiando la estrella polar. Actualmente el punto P está próximo a la estrella α de la Osa Menor, que es a la que ahora llamamos Polar. Cuando pasen los años, irá cambiando el polo P. Dentro de 26.000 años volverá a repetirse el ciclo. Hace 4.000 años estaba el Polo en la estrella α de la constelación del Dragón, que fue la estrella polar entonces.
Actualmente, la distancia de la polar al Polo es aproximadamente de 1o y todavía durante 200 años, el polo se seguirá acercando a la α de la Osa Menor, hasta quedar a una distancia de unos 30’. Desde ese momento se empezará a alejar y dentro de 8,000 años, estará cerca de la α del Cisne y dentro de 12.000 estará en la α de la constelación de Lira (Vega).
Es decir que la estrella polar, que se llama así porque está próxima al Polo, va cambiando debido a que el Polo describe esa superficie cónica; en definitiva, debido a la Precesión de los Equinoccios.
Como resumen de todo este tema de la Precesión, podemos deducir las conclusiones a las que llega Hiparco: El punto Aries se mueve en sentido retrógrado. Va al encuentro del Sol. Se mueve 50” cada año. Al moverse el punto Aries, se mueve el plano del Ecuador y por tanto, la recta PP’ que es perpendicular a dicho plano describe una superficie cónica alrededor del polo π de la Eclíptica. Entendemos que la figura anterior aclara, sin duda estos conceptos.
En el ménu superior describimos cada una de las trece constelaciones que configuran el Zodíaco, empezando por Piscis
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