
No hace mucho tiempo, escribía sobre el Triángulo del Verano y ahora creo que es obligado cambiar de estación. Porque querría hablar de este otro Triángulo que forman en el cielo las estrellas: Spica, o estrella α de Virgo, Arturo o estrella α de El Boyero y Regulus o estrella α de Leo.
Quiero empezar por dar las coordenadas ecuatoriales absolutas de estas estrellas, que son las siguientes:
Spica… α = 13 h. 25 m. 11 s. δ = -11º 10'
Arturo… α = 14 h. 15 m. 40 s. δ = +19º 11'
Regulus… α = 10 h. 08 m. 22 s. δ = +11º 58 '
Precisamente, cuando estaba corrigiendo las ultimas pruebas del libro "Todas las constelaciones del Cielo", al poner mis ojos sobre la constelación de Virgo, que es la que ocupa el n° 86, en orden alfabético, entre todas las del cielo, pensé en escribir este artículo. Además aprovecharé que hablo de esas tres constelaciones, para ir comentando algunas curiosidades de tantas y tantas maravillas como hay en el cielo.
Empezaré por Virgo y su estrella Spica. Este nombre nos viene del latín y significa "la espiga". Suele decirse, que este nombre procede de que cuando Virgo desaparece por el cielo de poniente, es tiempo de cosechar. Esto, no es muy cierto en la actualidad y sí en cambio, lo era hace dos mil años, que es cuando se identificaron los signos o constelaciones zodiacales con los meses del año.
Ya he dicho muchas veces, que esos cambios, son debidos a ese efecto conocido como "Retrogradación del Punto Aries" o "Precesión de los Equinoccios", que lo descubre Hiparco en el siglo II a. de Cristo.
La estrella Spica, tiene una magnitud de 0,98 y ocupa el lugar número 15, entre las estrellas más brillantes del cielo. Su distancia a nosotros es de 67 parsec, equivalentes a unos 275 años-luz.
Se suele decir que Virgo es el sobrenombre de Minerva, diosa de la sabiduría, una bella diosa de honestidad absoluta, que jamás se la representa desnuda.
La estrella Spica, tiene para mi un nostálgico recuerdo y de ella, hablé en un artículo que publiqué hace ya muchos años en la revista Topografía y Cartografía.

Aquel lector que tenga interés en leer ese artículo, lo puede encontrar en esta misma página, bajo ese título tan sugestivo como la "Estrella de Shou-Hsing".
Antes de dejar esta constelación, creo que es obligado hablar de la estrella ? (gamma), que tiene dos componentes de magnitudes 3,6 y 3,7 y es una de las mas famosas y bellas estrellas dobles del firmamento. Curiosamente, la distancia que separa ambas es variable. Llegaron a acercarse hasta 0,3" en 1830, y en cambio en 1920, la separación llegó a ser de 6,2". En el año 2008, volverá a ser de 0,3"
Virgo es una de las constelaciones más alargadas en el sentido del Zodíaco y esto hace que el Sol tarde unos 45 días en atravesarla. En cambio en otras, concretamente en El Escorpión, está tan solo 9 días.
Es la constelación número siete del Zodíaco, si las empezamos a contar a partir de Piscis, que es como debemos hacer. Además de las dos estrellas que hemos citado, es obligado citar otros puntos de gran belleza para observar con telescopio y entre ellos las nebulosas M 61 y la M 84 del catálogo de Messier.

El plano del Ecuador atraviesa la constelación prácticamente por su centro. Carlos Messier, astrónomo francés vivió desde 1730 hasta 1817. Impresionado por el eclipse de Sol de 1748, quiso dedicarse a la Astronomía y esencialmente a la búsqueda de cometas, descubriendo 17 desde 1759 a 1802. Por este éxito, Luis XV le llamó "hurón de los cometas". Para ayudarse en su tarea, estableció un catálogo de conglomerados, cúmulos, galaxias y nebulosas para no confundirlos con los cometas y que incluye 110 de los más notables objetos del cielo. Es más célebre por este catálogo, que por los propios cometas. Se designan por su inicial M, seguida del número del catálogo.
He querido antes de dejar esta constelación, indicar que hay muchas galaxias dentro de ella, de las cuales he seleccionado la que aparece en la figura anterior que es la M 104 del mismo catálogo de Messier o NGC 4594, muy conocida por las sombras que se producen dentro de ella. Se la conoce también como la galaxia del sombrero. Está de nosotros a 500 millones de años-luz.
La siguiente estrella de la que quiero hablar es Arturo de la constelación de El Boyero, traducción de Bootes. Esta estrella Arturo, es una preciosa estrella de primera magnitud, de color amarillento, una de las más brillantes del cielo que está a 36 años-luz de nosotros.
Es una estrella muy curiosa, ya que tiene un desplazamiento hacia el cielo del sur, a razón de 2,2" por año. Cada 1600 años, recorre un arco de 1° sobre la bóveda celeste. Por ello, dentro de muchos miles de años, se nos habrá escapado de nuestro hemisferio para adentrarse en las inmensidades del hemisferio austral, después de atravesar el Ecuador.
Siempre he indicado que para encontrar a Arturo, basta buscar las tres estrellas, que perfilan la cola o lanza de la Osa Mayor y continuando en el cielo con esa curvatura, llegamos sin ninguna duda a la brillante Arturo. Si siguiéramos esa línea en el cielo, terminaríamos en la estrella Spica.
Arturo, es la tercera estrella que podemos ver en el cielo, ordenadas en cuanto a brillo. Es 100 veces más luminosa que nuestro Sol.
Arturo significa "guardador de bueyes" y se le recuerda porque cuidaba de los de Icaro (el que intentó volar con unas alas de cera) y que, despreciando los consejos de su padre, el arquitecto Dédalo, se acercó tanto al Sol, que murió al derretirse sus alas.
Para un buen aficionado, debemos de citarle la estrella ξ, que es una doble muy famosa del cielo. Sus dos componentes tienen de magnitud 4,8 y 6,9 y distan del Sol 22 años-luz.
La tercera estrella a la que estamos prestando nuestra atención, en ése "Triángulo de la Primavera", es Regulus de la constelación de Leo. Esta constelación, es una de las más bellas del Zodíaco. Si nos paramos a mirar la figura que siluetean las estrellas de esta constelación, identificamos perfectamente la figura de un León. La estrella más importante que es la α o Regulus, ocupa el lugar 20 entre las estrellas más brillantes del cielo y se encuentra a 85 años-luz de nosotros.
Regulus tiene una compañera muy débil a unos 3' de distancia que se ve con unos simples prismáticos, pero si miramos con telescopio, encontramos cerca una tercera mucho más pequeña, de magnitud 13. Podríamos decir, que Regulus es una estrella triple. Con prismáticos, desdoblaremos las dos primeras y con un telescopio de mediana potencia, podremos ver la tercera estrella. De todos modos si miramos con un telescopio, en sus alrededores veremos multitud de estrellas, aunque mucho más débiles.

Creo obligado decir que en esta constelación hay una serie de galaxias famosas entre las cuales citamos una de las más bonitas, que es la M 65 del catálogo de Messier, o NGC 3623, cuya fotografía acompañamos a estas palabras.
Aunque solo quería hablar de las tres estrellas que configuran el "Triángulo de la Primavera", no puedo dejar de hablar de Denébola, estrella situada en la cola del León, que es también un par de colores anaranjado y azul.
También creo que es obligado citar el enjambre meteórico de Las Leónidas, en esta constelación, que proviene de la desintegración del cometa Tempel-Tuttle, descubierto hace ahora muchos años. Los antiguos investigadores, fijan la primera aparición del cometa, en el año 903 de nuestra era.
En las épocas en que retorna el cometa junto a nosotros, que lo hace cada 33 años, el espectáculo de las Leónidas es extraordinario. La mayor manifestación de lluvia meteórica, nunca vista por los ojos del hombre, tuvo lugar el 13 de noviembre de 1833. El cielo nocturno, según leemos en algún libro, pareció incendiarse bajo el denso bombardeo de partículas cósmicas y durante largas horas, se llenó de silenciosas estelas fosforescentes, que produjeron una impresión y una admiración profunda, entre los pueblos de Europa que lo presenciaron.
En el último paso del cometa, que se produjo en noviembre de 1966, el espectáculo volvió a ser grandioso. Parece que se contaron de 2000 a 2500 meteoros por minuto. El cielo parecía estar literalmente en llamas. La próxima cita con el cometa, tendrá lugar hacia el 17 ó 18 de noviembre de 1999. En esos días, tendremos ocasión de comprobar, si se repite el maravilloso espectáculo pirotécnico, que vieron algunos antepasados nuestros. Podemos ver fotografías de estas estrellas fugaces en el artículo Las Lágrimas de San Lorenzo.
También aquí debemos citar a la estrella ?, que está situada donde empieza el lomo del animal. Es una de las dobles más famosas del cielo. Sus magnitudes son de 2,2 y 3,5, y sus colores respectivos amarillo y verde. Se encuentran situadas a unos 4" de distancia angular y su distancia al Sol es de 90 años-luz.