Triangulo de Verano


Basta levantar nuestra mirada al cielo en esta estación del año, para encontrarnos con ese "Triángulo del Verano". Lo veremos en los meses del verano, aunque también podemos seguir viéndolo en el otoño y también en la primavera de nuestras latitudes, eso sí, a diferentes horas de la noche. Por supuesto, cuando hablo del verano, me refiero a las latitudes de España, o latitudes boreales, es decir para todos los lugares situados sobre el plano del Ecuador.

Está definido por las tres estrellas Deneb, Vega y Altair, estrellas α (alfa) de las constelaciones de El Cisne, La Lyra y El Águila. Vamos a hablar brevemente de cada una de estas tres constelaciones y al final hablaremos de la estrella Albireo.

EL CISNE

imagen alegorica de El CisneEs una zona del cielo de las más bonitas que podemos ver. Es muy rica en nebulosas. Cerca de la estrella α (alfa) o Deneb, está la llamada "Nebulosa de Norteamérica", denominada así, a causa de su parecido con aquel continente, aunque es difícil verla. En muchos libros aparece fotografiada. Observando la estrella β (beta) o Albireo, con un telescopio, veremos que es una estrella doble, la mayor de color roja-dorada y la menor a su lado azul.

Se dice con frecuencia que Albireo es uno de los más bellos puntos de observación del cielo con telescopio. Al final de mis palabras voy a hablar de ésta estrella.

Por una de las alas del Cisne, atraviesa la Vía Láctea. Ya hemos dicho en otras ocasiones que se conoce a esta constelación como "La Cruz del Norte". Es muy conocida en esta constelación, la "Nebulosa del Velo", a la que también se la conoce como "El Encaje", siendo uno de los más delicados objetos celestes que podemos observar, cuajada de finísimos bucles. Sólo es visible con ayuda de fotografías de largas exposiciones y en grandes telescopios. Por tanto, no es apta para aficionados.

Una leyenda acerca de El Cisne, la relaciona con Phaeton, el hijo de Apolo que un día condujo el carro de sal de su padre, lo que terminó en un desastre. Phaeton cayó a un río y su hermano buscó bajo el agua su cuerpo y los dioses premiaron este acto, dándole como recompensa un lugar en el cielo en forma de cisne.

EL ÁGUILA

imagen alegorica de El AguilaCon las líneas que perfilan en el cielo, las estrellas que forman la constelación de El Águila, podemos identificar sin ninguna duda, la figura de ese bello animal que vuela bajo el Cisne y los dos sobre El Escorpión. Sobre una de las alas de El Águila atraviesa la Vía Láctea, proporcionándonos si la observamos en una noche sin Luna, bellísimos puntos de observación con telescopio. También podríamos comprobar que el plano del Ecuador, pasa prácticamente por el centro de ella. Altair, que es la estrella más brillante de la constelación, o estrella alfa, significa en su traducción del árabe el águila voladora.

Digamos con la mitología, que encima del Arquero (Sagitario), vuela El Águila. Claramente está marcada por una corta línea, con tres brillantes estrellas, donde la mayor llamada Altair está en el centro. Una de las más deliciosas historias de la mitología es una historia de amor. Se trataba de dos enamorados: él "el Boyero" y ella "la Hilandera". El padre de la novia, los dejó en el cielo y les permitió encontrarse solo una vez al año, siempre que pudieran cruzar el gran río, es decir, el camino de Santiago o la Vía Láctea. Cada año, en la séptima noche de la séptima luna, podían hacer esto gracias a sus amigas las urracas, que formaban un puente de plumas, para que ellos pudieran pasar sobre él. Luego al día siguiente, las urracas volvían a tierra y se rompía el hechizo.

LIRA (LYRA)

imagen alegorica de LiraEn esta constelación debemos empezar lo primero por hablar de la estrella Vega, estrella α (alfa) de la constelación, que ocupa el quinto lugar en orden de magnitudes entre todas las estrella del cielo. Esa estrella, junto con Deneb en El Cisne y Altair en El Águila, dibujan en el cielo, lo que llamamos "el Triángulo del Verano". Sabemos que en su centro, más o menos, se encuentra la estrella doble más bella del cielo, a nuestro parecer, que es Albireo, o estrella β (beta) de El Cisne. Pero volvamos a Vega. Su magnitud es 0,03. Está muy cerca de nosotros, tan sólo a 27 años-luz, o su equivalente 8,1 parsec. Es una estrella blanca, 50 veces más brillante que el Sol. En Vega se han apreciado unos ligeros cambio en su magnitud, los que se atribuyen modernamente a que pudiera estar rodeada por un cinturón o nube de materiales, es decir algo parecido al anillo de Saturno. En cualquier noche del verano y también del otoño, basta levantar nuestros ojos al cielo para encontrarnos con esas tres estrellas. Es obligado decir que, dadas sus declinaciones casi pasan por el cenit de nuestras latitudes. Esto hará que sean molestas de observar cuando tratemos de encontrarlas con el buscador del telescopio, aunque ya después en el anteojo principal, al tener en general acodado el ocular, la cosa cambiará. En esta zona del cielo tenemos la nebulosa planetaria 6720, o M 57 (del catálogo de Messier), o famosa nebulosa anular de Lyra, que aparece fotografiada en multitud de libros. Fue descubierta en 1779 por el astrónomo francés Antoine Darquier. Parece que se encuentra de nosotros a unos 2.000 años-luz. Es una especie de aro que rodea a una estrella azul, que nos proporciona un grandioso espectáculo, aunque sea muy difícil de ver, ya que su magnitud es tan sólo de 9,0.

En la historia griega, la lira era el instrumento preferido del dios Orfeo. Un día Orfeo, hizo un trato con el rey, a cambio de quedarse con Eurídice su mujer. El rey aceptó, pero hubo una condición y era que cuando Orfeo fuera por ella, no debía mirar hacia atrás. Desgraciadamente, no pudo resistir la tentación y aunque muy ligeramente, echó una ojeada hacia su espalda, por lo que ella inmediatamente desapareció.


En cualquier noche del verano y también del otoño, basta levantar nuestros ojos al cielo, para encontrarnos con esas tres estrellas de las que hemos hablado: Deneb, Vega y Altair. Es obligado decir que, dadas sus declinaciones, casi pasan por el cenit de nuestras latitudes. Esto hará que sean molestas de observar cuando tratemos de encontrarlas con el buscador del telescopio, aunque ya después en el anteojo principal, al tener en general acodado el ocular, la cosa cambiará.


Una vez que hemos hablado de las tres constelaciones, es obligado citar a la estrella situada casi en el centro del Triángulo, que es la estrella Albireo, o estrella β (beta) de El Cisne. Siempre que hablo de esta estrella, me gusta recordar una pequeña anécdota que voy a transcribir.

altlas del cielo: albireo
El Triangulo del Verano y la estrella Albireo

Recuerdo mis tiempos de universitario, en que tuve la fortuna de tener a un magnifico profesor, un gran matemático y también un gran amigo de la música, que nos hablaba muchas veces de esa obra de Mussorsky que se titula "Una noche en el monte pelado". Toda la obra no dura más que 10 o 12 minutos. Nos decía, que después de los primeros minutos, en que se adivina en una noche una terrible tempestad y tormenta, en un pueblecito de las montañas, acaso de los Alpes y que tiene aterrorizados a todos sus habitantes, que viven rayos, truenos y relámpagos y todo lo más espantoso que podemos imaginar, al amanecer, en esa música descriptiva de Mussorsky, ya pasada la tormenta, se adivina un paisaje tranquilo y un delicioso amanecer, en que de pronto se oye a lo lejos, la campana de una pequeña iglesia y la flauta de un pastor, que cuida de su rebaño.

Nos decía aquel profesor, al que recuerdo con cariño, que sólo por oír la flauta del pastor y el tañido de la campana "¡merecía la pena vivir!". Yo digo algo parecido cuando hablo de esta estrella que es Albireo de El Cisne. Sólo por desdoblar esta estrella, ¡¡merece la pena vivir!!

Muchas veces he experimentado esa sensación en quien ve esta estrella doble por primera vez. Es un espectáculo delicioso. Con un simple telescopio de aficionado, podemos desdoblar esta estrella y lo que era un débil punto de luz de magnitud 3,1, pasa a desdoblarse dentro del campo del anteojo en dos estrellas de magnitudes 3,1 y 5,1. Yo suelo añadir que, cuando se desdobla Albireo, podemos ver como dos gotas de rocío, una teñida de rojo y otra teñida de azul, o dicho con algo más de poesía en mis palabras, se desdobla en un rubí y una turquesa.

Creo obligado, para terminar mis palabras, decir que en algunas versiones que tengo de esa obra de Mussorsky, en unas se oye ese final de las campanas y la flauta, mejor que en otras. Por ello, si algún aficionado a la música, se propone oír esta melodía, le aconsejaría que buscara diferentes versiones, con diferentes orquestas, hasta encontrar ese final que indico.

Enciende los altavoces, ten un poco de paciencia y
escucha a Mussorsky en "Una noche en el monte pelado".
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