La Luna en la semana santa

La fecha en que se celebra cada año la Semana Santa, es una clara manifestación, de la importancia que en tiempos pasados tuvo la Astronomía. Porque la fecha en que cada año se celebran estas fiestas, se estableció, refiriéndola a un fenómeno astronómico, como ahora explicaremos. Estoy seguro de que todos los lectores habrán observado que la Semana Santa se celebra cada año en fechas diferentes. Igualmente, cuando llega a nuestras manos el nuevo calendario de cada año, consultamos cuándo vamos a poder disfrutar de esos días de vacaciones de fecha variable y pocas veces nos hemos detenido a pensar el porqué sucede este hecho que, sin embargo, no es producto del capricho, ni de la arbitrariedad.

En un Concilio que celebró la Iglesia, el Concilio de Nicea en el año 325 d. C., se estableció que la Pascua de Resurrección, o sea el domingo en que termina la Semana Santa, se celebrase cada año "el domingo siguiente a la primera Luna llena que sigue al Equinoccio de Primavera". Aunque resulta un poco enrevesada esta definición, creo que se aclarará con la lectura de estas letras.

El Equinoccio de Primavera, ya hemos dicho, es el momento en que el Sol atraviesa el plano del Ecuador, pasando su declinación de negativa a positiva. Estoy seguro de que estos conceptos ya me los ha oído el lector, entre las cosas que vamos contando. Esa fecha, que aproximadamente corresponde al 21 de marzo, varía de unos años a otros ligeramente, fundamentalmente debido a la duración del año, que sabemos es de 365,2422 días, o sea unas seis horas más de los trescientos sesenta y cinco días. Pues bien, si buscamos cuándo va a ser la siguiente Luna llena, esa Luna nos fijará cuando es la Semana Santa. En efecto el domingo siguiente a esa Luna llena será Domingo de Resurrección. Aclaramos que si esa Luna llena cae en jueves, ese día será Jueves Santo, si es viernes, será Viernes Santo. Veremos en otros momentos las ventajas de fijar de esta forma la Semana Santa.

Y siempre que hablo de este tema, me gusta citar unas fórmulas que nos dejó el gran matemático Gauss, para calcular cuándo se celebra cada año la Semana Santa. Se toma el año que interese, al que llamamos N y se calculan los restos sucesivos por los números 19, 4 y 7. Después, se llevan esos valores obtenidos a las fórmulas siguientes, calculando nuevos restos.

Con todos ellos, se obtiene la fecha de la Semana Santa, calculando la expresión final. Repetimos pues que llamamos a, b y c a los primeros restos, es decir a = N / 19 (el resto), b = N / 4 (el resto) y c = N / 7 (el resto). Y ahora calculamos los valores d y e que son los nuevos restos de las expresiones siguientes:

d = (m + 19 * a) / 30 (el resto)

e = (n + 2 * b + 4 * c + 6 * d) / 7 (el resto)

en donde intervienen las letras m y n, que son dos constantes de valores

m = 24 y n = 5

Se llega finalmente a obtener la fecha de la Pascua, con cualquiera de las expresiones siguientes:

Fecha de la Pascua, el día d + e + 22 de marzo

(si este numero es menor que 31), o

d + e - 9 de abril

Para que el lector pueda comprobar lo que hemos explicado, ponemos los valores que debe obtener para el año 2002 y para el próximo año 2003.

Para el 2002, se obtiene:

a = 7, b = 2, c = 0, d = 7 y e = 2

y con todos ellos, obtenemos como fecha de la Pascua el día (7 + 2+ 22 de marzo), o sea el 31 de marzo.

En cuanto al 2003 los restos que obtendremos son:

a = 8 b = 3 c = 1 d = 26 e = 3

Y con todos ellos se obtiene como fecha de la pascua el día

26 +3 - 9 = 20 de abril

Espero haya quedado claro este sencillo cálculo y pueda guardarlo el lector para saber cualquier año, cuando va a ser la Semana Santa. Queremos añadir que estas fórmulas que nos dejó Gauss (Carlos Federico Gauss), las dejó sin deducir, y es asombroso cómo tuvo que investigar, para llegar a este resultado que requiere un profundo conocimiento de Mecánica Celeste y por supuesto de la órbita de la Luna y su período y por supuesto también un profundo conocimiento de matemáticas.

Y como curiosidad digamos algunas ventajas e inconvenientes en mantener así la fijación de esta fecha. Ha habido y hay defensores y detractores de mantener la Semana Santa, fluctuando en el tiempo, y pudiendo celebrarse desde el día veintitantos de marzo hasta finales de Abril.

Se han hecho una serie de consideraciones sobre si, en cambio, sería mejor fijarla en una misma fecha todos los años.

Los defensores hablan de que en la forma en que se celebra siempre con una Luna llena dentro de la Semana Santa, las grandes y famosas procesiones como hay en España, las de Zamora, Sevilla, Valladolid, etc. con Cofradías tan famosas como la Macarena y tantas y tantas otras, si no hubiese Luna llena en la Semana Santa, se quedarían como deslucidas y se dice que, las saetas que adornan el paso de la Virgen, quedarían sin sabor y con un cierto tinte sombrío.

En cambio, para quienes nos dedicamos a la enseñanza, en la forma en que se celebra la Semana Santa, hay años en que el segundo trimestre del curso es corto y el tercero largo, o el segundo largo y el tercero corto, con lo que se complica el repartir las materias que hemos de impartir en cada curso.

Seguramente será bueno que la Semana Santa siga relacionada con la Luna llena, pues así cerca del Viernes Santo, habrá una Luna en esa fase, lo que no pasaría si, repito, la Semana Santa estuviera encajada en una misma fecha del año siempre.

Termino de hablar de este tema tan sugestivo, diciendo que el haber fijado así la Semana Santa en aquel Concilio de la Iglesia, fue en recuerdo y homenaje a la muerte de Jesucristo en la Cruz, que ocurrió un viernes y ese viernes había Luna llena. Dejando las cosas así, en cada Semana Santa, siempre habrá también una Luna llena.