
Año tras año, al llegar las fechas de la Navidad, concretamente el 6 de enero, en que se celebra la fiesta de la Epifanía, surge un tema que a muchas personas les inquieta: "La estrella de Belén" ¿Qué fue aquello que atrajo a los Magos a Belén?
Desde hace muchos siglos, los párrafos del Evangelio de San Mateo, relativos a la estrella de Belén, han ocupado más y más la fantasía de las gentes. Tanto los expertos como los profanos de todas las ciencias, y sobre todo de la Astronomía, se han dedicado a encontrar una explicación a la "estrella de Belén" , que ha sido asociada, en todos los tiempos, a cuantos astros cruzan la bóveda celeste y a muchos más imaginados por la fantasía.

Es claro que tuvo que ser una aparición extraordinaria y corresponde a los astrónomos dilucidar su origen. Pero empecemos por transcribir los párrafos de San Mateo.
San Mateo (cap .2 ):
- 2.2 porque hemos visto su estrella al oriente y venimos a adorarle.
- 2.3 Al oír esto, el rey Herodes se turbó y con él toda Jerusalén
- 2.7 Herodes, llamando en secreto a los Magos, les interrogó sobre el tiempo de la aparición de la estrella....
- 2.9 Después de oír al rey, se fueron y la estrella que habían visto en Oriente, les precedía, hasta que llegada encima del lugar en que estaba el niño se detuvo.
- 2.10 Al ver la estrella, sintieron grandísimo gozo y entrados en la casa.....
Realmente, San Mateo no describe la aparición del insólito cuerpo celeste, ni explica qué astro pudo ser. Curiosamente los otros tres evangelistas ni siquiera lo mencionan.
Cada año, millones de personas oyen la historia de los magos de Oriente, que se ha convertido en símbolo inseparable de la Navidad.
Es claro que algo apareció en el cielo de Judá hace algo más de 2000 años. El evangelista dice que "la estrella, llegada encima del lugar en que estaba el niño, se detuvo".
El escritor sagrado Orígenes, doctor de la Iglesia, que nació hacia el año 186 y murió en Tiro el año 254 y que tenía vastos conocimientos sobre Teología y Filosofía, dijo en el año 200: "Soy de opinión que la estrella que se apareció a los Magos, fue una estrella "nova", que no tuvo nada que ver con las que conocemos y vemos normalmente en el cielo. Actualmente como después diremos, es ésa la teoría aceptada por los científicos de todos los países.
Es curioso que el relato de la estrella de Belén no figure en ningún libro científico. Es a la vista de lo que dice el evangelista, con lo que los científicos han tratado de buscar la explicación de aquel fenómeno.
Hay teorías para todos los gustos: cometas, conjunciones de planetas, meteoritos, estrellas, estrellas "novas", etc.. De cada teoría se han hecho estudios profundos.
Una primera explicación que se ha tratado de dar a la "estrella", ha sido la de identificarla con algún cometa.
Los cometas han conmovido desde siempre los ánimos de las gentes. No es raro que se identifique a alguno de ellos con la "estrella de Belén". Recordemos que, en casi todos los belenes de nuestras casas, aparece sobre el portal, un resplandeciente cometa.
Hay muchos datos de pasos de cometas en la antigüedad. Leemos que, después del asesinato de César, en el mes de marzo del año 44 a.C. apareció un brillante cometa, que no era el Halley, pues éste pasó el año 12 a.C. En el año 17 de nuestra era apareció también de repente, otro cometa, con una magnifica cola que, en los países mediterráneos, pudo observarse durante muchas noches. El siguiente cometa de importancia del que tenemos noticia, apareció en el año 66, poco antes del suicidio de Nerón.
Estos son los tres cometas que, podríamos decir, rodean el nacimiento de Cristo y de los que tenemos noticia.
Existe un relato muy preciso, procedente de los astrónomos chinos, referente a cometas, pero ya muy posterior. Uno fue observado en 1532 durante 63 días y, según se lee, fue visto en la constelación de los Gemelos y se desplazó entre sus dos estrellas más brillantes, Cástor y Pollux, entrando después en la constelación del León para desaparecer en la del Escorpión. No aclara si atravesó mas constelaciones, pero, naturalmente, pasaría por Virgo y Libra.
Podríamos decir que este relato de la antigua china, contiene la primera descripción del célebre Halley, que con su vistosa cola se acerca cada 76 años a las proximidades del Sol, es decir a su perihelio. Poco después de estas fechas, el gran astrónomo Halley empezaría a investigar los pasos anteriores, deduciendo que cada 76 años este cometa repetía su acercamiento al Sol. Las últimas veces que ha sido visto el Halley fueron en los años 1910 y 1986.
Realmente, no siempre ha sido visible con la misma intensidad. Así todos recordamos este último paso de 1986, que decepcionó a los que estábamos esperándole con ilusión. En cambio, el paso del año 1910 fue espectacular.
En el año 12 a.C., que fue el paso más cercano al nacimiento del Salvador, constituyó un acontecimiento celeste y fue visible con gran vistosidad.
Los cometas se clasifican según su período en:
Entre los últimos están la mayoría de los cometas.
En el siglo XVI se pensó en un cometa para explicar la "estrella de Belén" y concretamente en el Halley. Dos siglos antes, Giotto había pintado en una capilla de Padua, el nacimiento de Cristo y un cometa sobre él. En este supuesto, habría que cambiar la fecha del año cero, retrasándola doce años.
Realmente ningún cuerpo celeste llega a compararse en vistosidad con la de un cometa de larga cola. Si consideramos que un cometa es visible para todos los habitantes de una misma región de la Tierra y, si además, aquel paso (en el supuesto de ser un cometa la "estrella de Belén"), fue tan espectacular, es raro que no lo citen los otros evangelistas, aunque cabe la posibilidad de que sólo San Mateo fuera observador del cielo y aficionado a la Astronomía.
En la antigüedad la aparición de los cometas se asociaba a desgracias o calamidades. Citemos momo ejemplos los siguientes:
- La muerte de Agripa (12 a.C.)
- La destrucción de Jerusalén (66 a.C.)
- La derrota de Atila por Aecio (451 d.C.l)
- El sitio de Belgrado por los turcos (1456)
Todos se relacionan con el Halley. En el año 1910 se predijo la llegada del Apocalipsis y entre las reacciones que originó entre las gentes se citan algunos suicidios que ocurrieron en ese paso del cometa junto al Sol, penúltimo de los que han sucedido ya.
Los cometas son cuerpos inofensivos. Su diámetro es de unos 10 km, auque pueden llegar a tener varios miles. Están constituidos por hielo, gas, polvo y rocas. Cuado se acercan al Sol, el calor produce la sublimación del hielo y es lo que hace que se vean con ese brillo. Los gases se expanden y se produce como una gigantesca corona de hidrógeno y polvo de hielo.
La cola puede llegar a longitudes de 100 millones de kilómetros. Los vientos solares empujan la cola detrás del núcleo y por tanto siempre la vemos en dirección opuesta al Sol.

Pero dejemos a los cometas y pasemos a otros astros para explicar la "estrella de Belén". Se ha pensado en fenómenos planetarios y en conjunciones entre ellos. Sabemos que se llama "conjunción" entre dos planetas a aquella posición en que se igualan sus longitudes eclípticas, viéndose en el cielo prácticamente juntos.
Precisamente, en estas fechas en que nos encontramos, estamos viviendo una importante y rara conjunción. Me refiero a Urano y Neptuno, que en abril de este año 1993, han tenido una, hecho que solamente se repite cada 171 años.
A veces los planetas se acercan tanto unos a otros que, ante nuestra mirada, aparecen en el cielo como si fueran una estrella de gran luminosidad.
Hacia finales del mes de febrero del año 7 a.C., atravesaba el firmamento Júpiter, que pasó desde la constelación de Acuario para encontrar a Saturno en la de Piscis. Como el Sol en aquella época se hallaba en la misma constelación, su luz impedía verlos. Aquella conjunción se ha tratado de explicar como si hubiera sido la "estrella de Belén". Esto cambiaría la fecha del nacimiento de Cristo en esos siete años.
También Marte y Júpiter estuvieron en conjunción cerca del "año cero", pero la distancia entre ambos era demasiado grande. Parece que era de un grado, es decir dos veces el diámetro de la Luna. Por tanto, no puede considerarse que se fundieran en un solo astro. Es, sin embargo, un fenómeno raro y que llamaba la atención y así pudo ocurrirles a los Magos.
Pensemos por otra parte, en que estos hombres, grandes conocedores de toda las ciencias y en particular de la Astronomía, como sabios que eran ¿qué pudieron observar que fuera nuevo para ellos? Todos sabemos que los planetas tienen conjunciones con una cierta periodicidad, o sea, coinciden-cias en el cielo más o menos espectaculares. Por ejemplo, sabemos que entre los años 12 a.C. y 7 d. C. hubo no menos de doscientas ocasiones en que dos planetas estuvieron muy cerca el uno del otro y otras veinte veces, en que el agrupamiento fue de tres o más planetas. Hoy día, con los planetarios y los ordenadores, se puede comprobar esto fácilmente.
Podríamos citar una conjunción importante en los dos más brillantes planetas del Sistema Solar, Venus y Júpiter. Ambos tuvieron una aproximación especialmente crítica, el día 17 de junio del año 2 a.C. En aquella ocasión, ambos planetas se acercaron el uno al otro, a una distancia de tres minutos de arco. Podemos imaginar que, desde Babilonia, se vería una impresionante fusión de luz hacia Judea, alrededor de las diez de la noche. ¡ Pero faltaban dos años y medio para la Nochebuena !
Como vemos, la fecha del nacimiento de Cristo va variando con cada hipótesis que vamos encontrando.
Otra explicación, quizá la que está más en boga en la actualidad, es la de que fue una "nova".
Las estrellas "novas" son estrellas que debido a una explosión atómica, liberan repentinamente grandes masas de materia. Digamos que explosionan al final de su vida, adquiriendo el brillo de toda una galaxia. Su luminosidad es espectacular durante muchos días. Pensemos en que una "nova", puede convertirse en 100.000 veces más brillante de lo que era antes de explosionar. Desgraciadamente, no podemos saber de antemano dónde y cuándo va a aparecer una "nova" o una "supernova".
Pueden brillar durante uno o dos meses y son realmente fenómenos raros Solamente se dan unas pocas en cada milenio.
En tiempos de Hiparco se dio uno de estos fenómenos. Fue en el año 134 a.C., aunque no está confirmada la exactitud de ese dato.
Otra estrella "nova", quizá mas espectacular que la de Hiparco, apareció en Tauro en junio del año 1054. Las noticias que tenemos de este suceso se las debemos a astrónomos chinos y japoneses. Este astro persistió en los cielos durante dos años y su brillo llegó a ser tan grande, que, en los momentos de máxima luminosidad, superaba el resplandor de Venus.
Al parecer los Magos tardaron meses, incluso se piensa que años, desde que partieron de sus hogares de origen, hasta que llegaron a Belén y la estrella parece que solo les guió al final de su viaje. Esto también requiere algo de meditación y encaja con una "nova perfectamente.
Hemos dicho que, el brillo máximo de su "nova" sólo dura unos cuantos días y al cabo de varios meses, la estrella adquiere de nuevo el brillo que tenía en su estado anterior. Curiosamente, no hay noticias de ninguna nova que coincidiera con el "año cero".
Alguna vez se ha pensado en Sirio para explicar "la estrella de Belén". Sabemos que Sirio es la estrella más brillante del cielo y está situada en la constelación del Can Mayor. Esta explicación debe descartarse, así como cualquiera de las estrellas conocidas y existentes en cualquier catálogo estelar.
En efecto los Magos hemos dicho que eran astrónomos y por ello, debe buscarse la explicación en base a algo que les llamase la atención, lo que no ocurriría con una estrella del brillo de Sirio, ni tampoco con ninguna otra estrella y, hasta podríamos añadir, que con ninguna conjunción de planetas ya que cuando va a ocurrir una, se va paulatinamente observando en el cielo el acercamiento de los dos astros, hasta llegar a la conjunción, y esto lo observarían fácilmente los Magos.
También se ha especulado con algún meteorito incandescente. Esto hubiera encajado con el hecho de que se vio sólo localmente. Sin embargo, no se sabe cómo podría interpretarse en cuanto a detenerse (como nos dice San Mateo), lo que acaso pudiera coincidir con la caía del meteorito. Pero el evangelista dice que la estrella se detuvo sobre Belén y además los viajeros de Oriente no podían venir de lejos persiguiendo una aparición que apenas hubiera durado unos segundos en el cielo.
Digamos que los evangelios apócrifos (se denominan así a aquellos que no tienen probada su total autenticidad) son más explícitos que el de San Mateo. El de Santiago dice, refiriéndose a la estrella que guió a los Magos, que era una estrella extremadamente grande que eclipsaba a los demás astros con su fulgor.

El evangelio árabe la describe como un gran Sol que iluminaba toda la tierra de los persas y que, cuando llegó a Belén se transformó en una gran columna de fuego que llegaba hasta la Tierra.
El armenio la define como un astro que se movía, se paraba, aparecía y desaparecía.
A veces se ha pensado que la "estrella de Belén" no fue un fenómeno único. Cualquiera de los casos analizados no tienen una duración larga. Una "super-nova", brilla, como mucho, tal como hemos indicado, uno o dos meses, en que es visible a simple vista. Las conjunciones de planetas son fenómenos relativamente cortos en el tiempo. Pudieron pues ser una serie de sucesos de los que hemos indicado, seguidos y enlazados en el tiempo unos a otros, los que guiaron a los Magos, es decir, varios sucesos en cadena.
Cada año millones de personas oyen en el mundo la historia de los Magos de Oriente. La "estrella de Belén", símbolo inseparable de la Navidad, acompaña a los seres humanos durante toda su vida.
La cristiandad celebra la fiesta de la Navidad del 24 al 25 de diciembre. El día 25 de diciembre del año 354, es la primera vez que se menciona como fiesta de la Navidad, siendo reconocido legalmente como festivo bajo el mandato del emperador romano Justiniano.
Algunos historiadores y teólogos han llegado, entre tanto, a la conclusión de que el 25 de diciembre del año cero, no es la fecha auténtica del nacimiento de Jesucristo, ni en lo que se refiere al año ni al día.
Es interesante indicar, para terminar, que el Vaticano admite que la fecha de la Natividad no está cerrada y por tanto, admite hipótesis sobre lo que pudo ser "la estrella de Belén" y cuándo ocurrió realmente la Epifania.
La explicación que actualmente se da, identifica a la "estrella de Belén" como una "nova" que fue la que guió a los Magos.