El Telescopio
Todas las estrellas de esta constelación son muy poco brillantes. No es fácil verla desde nuestras latitudes. dadas las declinaciones de las mismas. Nos parece un nombre muy adecuado, para representar una constelación del cielo, dado que es este un aparato con el que nos ayudamos para todas nuestras observaciones.
La incorpora al cielo Lacaille en 1772, astrónomo del que hablamos en la constelación de Caelum. Todas las estrellas de la misma son poco brillantes salvo la α (alfa), que tiene de magnitud 3,8. Ninguna otra pasa de la magnitud 5, por lo que casi son las ultimas que un ojo humano de agudeza visual normal puede ver (el límite se establece en la magnitud 6).
La observación del cielo, la realizamos con telescopios, por lo que no es extraño que alguna constelación del cielo tenga ese nombre. Hablando de telescopios y radiotelescopios, creo que es obligado citar uno importante que es el de Yebes (en la provincia de Guadalajara), que pertenece al observatorio astronómico de Madrid y que está situado en el interior de una superficie poliédrica de plástico denominada “radomo”. Tiene 14 metros de diámetro y funciona en longitudes de onda milimétricas, lo que permite su utilización para determinar la emisión de moléculas procedentes de nubes moleculares y de las envolturas que rodean ciertos tipos de estrellas.
En estos últimos años se ha estado instalando otro radiotelescopio, que ha sido inaugurado el día 26 de abril de 2006, por los Príncipes de Asturias. Tiene 40 metros de diámetro y pesa 300 toneladas. La construcción de este radiotelescopio se inició en 1998 y tiene una precisión de unos cuatro segundos de arco, por lo que es capaz de distinguir y separar los faros de un coche a unos 10 kilómetros de distancia. Está diseñado para trabajar en todas las frecuencias de interés radioastronómico.