La Cabeza de la Serpiente
Es esta una constelación de la que me gusta hablar siempre que puedo, dado que es la única que junto con la cola de la serpiente, deberían contabilizarse como dos, en lugar de que se consideren como una sola. En efecto las dos partes de la serpiente están separadas por Ophiuchus, o El Serpentario.
Ya esta última constelación nos plantea múltiples problemas, dado que es la decimotercera constelación del Zodíaco, pero además es la que nos separa en dos a esta otra que es Serpens (la Serpiente). De todos modos, todo el problema queda en si serán 88 las constelaciones del cielo o serán 89, según contemos a Serpens, como una, o como dos.
En Serpens, tenemos un racimo de estrellas esférico que muchas veces hemos leído es el más bello de todo el cielo del hemisferio norte. Nos referimos al M 5 del catálogo de Messier. Tiene de magnitud 6,2 y por tanto, puede ser observado con unos simples prismáticos. La distancia a la Tierra, es de 27.000 años-luz. Todas sus estrellas, no alcanzan más que la magnitud 14. Es un gran disco de color grisáceo. Aunque es menos denso en estrellas que el cúmulo de Hércules, es de una gran belleza visto con telescopio.
La estrella más brillante de la constelación, se conoce con el nombre de Unukalhai, que traducido del árabe, significa "Cuello de la Serpiente". Su magnitud es 2,7 y su distancia a nosotros es de 70 años-luz.
El recorrido por la cabeza de la serpiente, nos dará grandes satisfacciones, al observarla con un telescopio, aunque sea de pocos aumentos. La constelación de Serpens, se ve desde nuestras latitudes, aunque no tiene ninguna estrella brillante. El Ecuador, la atraviesa prácticamente por la mitad.