El Escudo


Es una constelación muy pequeña, en la que además, no hay ninguna estrella brillante. Pasa la Vía Láctea por ella y es por tanto, muy rica en estrellas, aunque poco luminosas.

Fue incorporada al cielo por Hevelius en el siglo XVII. Hevelius Johanes, fue un gran astrónomo alemán de nombre Hewel, pero que se conoce más por la forma latinizada de su nombre Hevelius o Evelius. Estudió en Inglaterra y Francia, pero desde su regreso a Danzig en 1634, se dedicó a la Astronomía en un observatorio que se hizo construir en la azotea de su casa. Observó 4 cometas en 1652, 1664 1665 y 1682 y formó el primer catálogo de nebulosas.

Es curiosa la forma de la constelación, ya que son muy pocas en el cielo las que están limitadas solo por cuatro lados, dos meridianos y dos paralelos. Como en otras constelaciones, en que sus estrellas son muy débiles para observar cualquier de ellas necesitaremos disponer de potentes telescopios y por supuesto conocer las coordenadas ascensión recta y declinación, para colocarlas en él.

Es obligado citar, como uno de los más potentes telescopios del mundo el de Monte Palomar, del que tantas fotografías vemos en multitud de libros de Astronomía. Este observatorio, se encuentra junto a la ciudad de San Diego en California a 1700 metros de altitud sobre el nivel del mar. Cuenta actualmente con uno de los mayores telescopios del mundo. Hasta hace unos años, era el mayor. Su impulsor fue Jorge Ellry Hale. Por ello, muchas veces se le denomina observatorio de Monte Hale, en recuerdo de su fundador.

Tiene un telescopio reflector provisto de un espejo parabólico de cinco metros de diámetro y 16,76 metros de distancia focal.

Pero volviendo a esta constelación de Scutum y dado que se encuentra en el hemisferio austral, podríamos decir que para verla, sería mas apropiado, hacerlo desde algún observatorio situado en el hemisferio sur, por ello siempre comentamos que el más adecuado para esta constelación del cielo austral, puede ser el de Cerro Tololo en la Serena (Chile).