Perseo
Esta constelación se encuentra al oeste de Cassiopea. Más de la mitad de su área, está ocupada por la Vía Láctea y casi toda ella pasa por el cenit de nuestras latitudes, dadas las declinaciones de sus estrellas.
La estrella más brillante de Perseo, la alfa , es Mirfak, con una magnitud de 1,8. Está a 500 años-luz. En los alrededores de esta estrella aparecen con unos simples prismáticos, cientos y cientos de estrellas que hemos leído alguna vez llegan a sobrecoger el ánimo de cualquier observador.
Sin embargo, la estrella más interesantes de la constelación es la beta (β), de nombre Algol. Antiguamente se consideraba a esta estrella como "de mal agüero". Significa en árabe "demonio". Este nombre le viene del siglo X. Parece que proviene de la monstruosa cabeza de Medusa.
Es curioso el comportamiento de esta estrella, ya que en un corto período de tiempo, la vemos pasar de una magnitud 2,2 a 3,4. Apenas transcurren 2,5 días en estos cambios.
Modernamente se explica esta variación como que Algol está constituida por dos estrellas o lo que también se suele decir, es una "binaria eclipsante". La principal, de un brillo casi 100 veces el de nuestro Sol y con ella, la compañera, mucho menos brillante que cada dos días nos tapa la luz de la primaria.
Algol fue un misterio durante más de dos siglos, aunque en la actualidad se da esta explicación, para esos cambios en su magnitud.
Dentro de Perseo, encontramos interesantes cúmulos. Uno muy famoso es el M 76. La estrella Mirfak o Luciente de Perseo, junto con las alfa, beta y gamma de Andrómeda y las alfa, beta y gamma de Pegaso, forman una figura análoga a la de la Osa Mayor, pero de doble longitud.
En Perseo han aparecido Novas en 1887 y en 1901 (esta alcanzó la magnitud 9,2) y también en 1912 que fue la última que apareció.
Según la leyenda, Andrómeda fue encadenada a una roca esperando que Cetus, el monstruo marino, la devorara. Cuando Andrómeda creía que era su final, llegó Perseo montado sobre Pegaso, el caballo volador. El monstruo marino fue rápidamente vencido por Perseo, el cual volvió triunfante con su princesa rescatada y se casó con ella. Años después Júpiter les dio un honorable lugar a ambos entre las estrellas.
Otras leyendas hablan de que Perseo fue a luchar con las Gorgonas que guardaban el jardín de las Hespérides y decapitó a Medusa, la más temible de ellas.