La Ballena


La constelación de Cetus o la Ballena, o el monstruo marino, la hemos estado citando en todos los pasajes de mitología que se refieren a Cassiopea, Andrómeda y Perseo. En efecto es la Ballena, que luego volveremos a citar.

La estrella más interesante de esta constelación es la ómicron (o), o Mira (La Maravillosa). Este nombre le fue dado por el astrónomo David Fabricius el 13 de agosto del año 1596, cuando descubrió que su luz cambiaba de un modo extraño. Durante diez días brillaba intensamente y luego empezaba a disminuir lentamente, hasta transcurrir unos siete meses, en que el ojo humano la perdía. Después, durante otros tres meses, nuevamente volvía a aumentar.

En el año 1603 el cartógrafo Bayer, registró la estrella Mira como de cuarta magnitud. Tras unos meses, su luz desapareció misteriosamente, volviendo a verse un año después. Tras estudiarla intensamente los astrónomos, llegaron a la conclusión de que solamente se veía unas pocas semanas al año. Durante todo el siglo XVII nadie supo dar una explicación lógica a estos hechos. Esto es lo que hizo que se la llamase "La Prodigiosa" o "La Maravillosa", que es como la conocemos en la actualidad.

El periodo total de estas variaciones, que se conocen en la actualidad con precisión es de 351 días. Las magnitudes extremas de la estrella oscilan entre un máximo de 3 y un mínimo de 10. Podemos leer que en 1779, la estrella Mira casi alcanzó la magnitud 1, brillando tanto como Aldebarán (en Taurus). Se encuentra a 220 años-luz.

El plano del Ecuador atraviesa esta constelación, que es una de las más grandes del cielo.

Y digamos nuevamente que Cetus, es el monstruo del mar que vive en la región marina de los cielos. Fue enviado por Neptuno para que vengase la ofensa que le hizo Cassiopea, proclamando que su hija Andrómeda era más bella que cualquiera de las ninfas marinas. Andrómeda, se ofreció a Cetus en sacrificio y Neptuno quedó satisfecho.

Lo más sugestivo de la narración es cómo Perseo salva a la princesa, cuando pensaba que la ballena la iba a devorar.