El primer intento de visitar al planeta Venus fue realizado por la Unión Soviética , con la nave Venera 1. Lanzada el 12 de febrero de 1961, debía realizar mediciones con sus instrumentos. Lamentablemente, quince días después del lanzamiento, se perdió todo contacto con la sonda espacial.
Los siguientes intentos fueron de los Estados Unidos. Lanzó el Mariner 1 (22-7-62) y Mariner 2 (26-8-62). El primero tuvo que ser destruido durante el lanzamiento y el segundo fue un verdadero éxito. Pasó a 34.752 km del planeta y suministró los primeros datos fidedignos de Venus.
Tres lanzamientos consecutivos realizados por los soviéticos terminan en fracasos. Las sondas Zond 1 (2-4-1964), Venera 2 (12-11-1965) y Venera 3 (16-11-1965) no cumplen con su cometido al perderse las comunicaciones con las naves después de su lanzamiento.
El segundo éxito en la exploración de Venus se lo anota la nave espacial Venera 4 (12-6-1967) cuyo módulo de descenso permitió trazar un mapa vertical de la atmósfera del planeta.
Los estadounidenses Neil Amstrong y Buzz Aldrin fueron los primeros en pisar la Luna, pero la carrera por poner a un hombre en el satélite empezó mucho antes, hace ya más de 40 años.
En septiembre de 1959, la sonda soviética Luna 2 se convirtió en la primera máquina de construcción humana en posarse (más bien habría que decir estrellarse) contra el suelo del satélite de la Tierra. Un mes más tarde, Lunik III (Luna 3) enviaba las primeras imágenes de la cara oculta del satélite.
Los primeros años de la carrera espacial supusieron una ventaja de la antigua URSS sobre Estados Unidos. EL éxito de las misiones Luna vino seguido, en abril de 1961, por el fabuloso éxito que supuso para los soviéticos lograr mandar al primer hombre al espacio: Yuri Gagarin. Sólo unos días después, el presidente de EEUU, John F. Kennedy, juró vengarse y convertir a su país en el que lograra enviar al primer hombre a la Luna.
La carrera se aceleró en julio de 1964, tras el lanzamiento estadounidense del cohete Ranger 7, que envió más de 4.000 fotografías de su viaje espacial camino de la Luna.
En 1966, una nave rusa, Luna 9, se convirtió en la primera en enviar a la Tierra imágenes de televisión del satélite. Apenas dos años después, en septiembre de 1968 la URSS envió la nave Zond 5, repleta de animales y plantas, que se convirtió en el primer vehículo espacial que volvió a la Tierra después de haber realizado un 'tour' por la Luna. El 21 de diciembre, los estadounidenses igualaron esta proeza con el Apollo 8, que también dio una vuelta a la Luna antes de regresar, sano y salvo, a Tierra.
Pero el paso más grande para la carrera espacial fue dado, sin duda, por dos estadounidenses: Neil Amstrong y Buzz Aldrin, que el 20 de julio de 1969 se convirtieron en los primeros humanos en pisar la superficie lunar: "es un pequeño paso para el hombre, pero un paso gigante para la Humanidad", pudieron escuchar millones de personas en la Tierra. Al éxito de poner un hombre en la Luna EEUU sumaba el hecho de que, además, el acontecimiento fue contemplado en directo por todo el mundo. Pero la carrera al satélite de la tierra no acabó ahí. En 1970, los soviéticos lanzaron las misiones Luna 16 y Luna 17, con destino a la Luna, y con robots que recogieron muestras de rocas lunares.
Un sueño acariciado por décadas podría dar inicio con un estruendo el 11 de enero del 2006: Iniciar el viaje de una sonda hacia el único planeta del Sistema Solar que no ha sido explorado in situ: Plutón.
"Nuevos Horizontes" es el nombre de la sonda espacial que con muchas dificultades y amenazas de cancelar su presupuesto, deberá viajar durante diez años para alcanzar su objetivo e, incluso, encontrarse con algún planetoide del cinturón de Kuiper.
A la fecha, todos los planetas del Sistema Solar han sido visitados por sondas espaciales automáticas: Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. A ello hay que incluir algunos asteroides y cometas.
Sin embargo, Plutón, el planeta más alejado del Sistema Solar, ha sido todo un reto encontrándose a una distancia media del Sol de casi 6000 millones de kilómetros.
Descubierto el 18 de febrero de 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde W. Tombaugh, Plutón fue durante muchos años apenas un pequeño punto luminoso moviéndose entre las estrellas. A esa distancia, con un diámetro de sólo 4274 km, aún para los telescopios más potentes era un disco muy pequeño para ver detalles. Incluso, durante muchos años su diámetro se estimó erróneamente en cerca de 5000 km.
Con una órbita que en un sector le permite estar más cercano que Neptuno, Plutón estuvo en condiciones más favorables de observación de 1979 a 1999, logrando un acercamiento favorable el 5 de septiembre de 1989.
Muchas observaciones fueron realizadas en este período y un gran resultado de las mismas fue el descubrimiento de su satélite natural por el astrónomo estadounidense James W. Christy en 1978: Caronte, con 1172 km de diámetro. Prácticamente la mitad del diámetro de Plutón.
El descubrimiento de Caronte fue muy favorable para conocer un poco más de Plutón. Con su eje de rotación prácticamente sobre su órbita, Caronte parece girar desde nuestra perspectiva en circulo alrededor del planeta. La masa, los períodos de rotación y otros datos fueron conocidos así con precisión además de que fueron observados varios eclipses de Caronte.
Muchos se preguntaron la razón de que la nave Voyager 2 americana, que visitó los planetas Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno, no haya incluido a Plutón. El problema es que la órbita de Plutón esta muy inclinada con respecto a la de los otros planetas, colocándolo fuera de la ruta.
La puesta en órbita en 1990 del telescopio espacial Hubble, permitió contar con mejores imágenes aunque sólo siguen siendo percibibles manchas sobre el disco del planeta.
El continuo descubrimiento de planetoides en el previsto cinturón de Kuiper, más allá de Neptuno, inició la controversia de si Plutón debía seguir siendo considerado un planeta y no un planetoide de ese cinturón.
Tal controversia se mantuvo con el descubrimiento de los planetoides Quaron y Sedna, agudizándose este año con el anuncio del descubrimiento del décimo planeta: 2003 UB 313, mayor que el mismo Plutón.
Pero el peso de la tradición se mantiene y Plutón sigue siendo denominado como planeta. La comisión de nomenclatura de la Unión Astronómica Internacional, deberá concluir la controversia al definir finalmente lo que se puede considerar un planeta.
Un elemento más que se ha sumado hace unas semanas, es el descubrimiento de dos satélites naturales más de Plutón, en imágenes logradas por el telescopio espacial Hubble. Con esto, el planeta contaría con tres lunas.
Pero independientemente de las definiciones, Nuevos Horizontes tiene la misión de observar por primera vez este cuerpo congelado que se calcula esta a una temperatura de 233 grados centígrados bajo cero con una atmósfera de Metano y Nitrógeno, girando sobre su eje en seis días y un tercio.
Solo que... habrá una espera de al menos diez años para ver las primeras imágenes del planeta.
Si todo marcha bien, Nuevo Horizontes será lanzado entre el 11 de enero y el 2 de febrero hacia Plutón en la ruta más corta posible: Hacia Júpiter. Esto porque un acercamiento con Júpiter entre febrero 2 y 15 del año 2007. Tal aproximación al planeta gigante, permitiría que el tirón gravitacional envíe la nave hacia Plutón para llegar al planeta entre los años 2015 y 2017.
Si se presentaran problemas con el lanzamiento y lo retrasaran entre el 3 y el 14 de febrero del 2006, Nuevos Horizontes no contaría con el auxilio gravitacional de Júpiter y la llegada a Plutón se extendería a los años 2019 ó 2020.
Siendo una nave que no orbitará al planeta, toda la información e imágenes a colectar serían durante el fugaz acercamiento de casi cinco meses, tanto del planeta como de sus satélites. Para ello, Nuevos Horizontes cuenta con siete diferentes instrumentos para obtener imágenes y datos de la naturaleza de estos cuerpos.
Posteriormente, la nave continuaría su curso más allá de Plutón para encontrarse, en una misión extendida, con uno o dos planetoides del cinturón de Kuiper de los que obtendría información similar entre los años 2016 y 2020.
La exploración de estos planetoides promete ser fascinante en cuanto a conocer la naturaleza de los cuerpos más alejados del Sistema Solar.
Con una u otra opción, Plutón, llamado así por el Dios del inframundo, será visitado y conoceremos más sobre el.
El día 17 de agosto de 2006, toda la prensa de la mañana publicaba una noticia de Astronomía:"Los astrónomos votarán el día 24, que los planetas del Sistema Solar pasen de ser 9, a ser 12". Todos esperabamos que esto ocurriera, pero cuando estábamos esperando ese aumento de tres planetas a la serie que todos conocemos desde niños, nos ha venido la sorpresa, recogida en la prensa del día 25 del mismo mes de agosto, en la que en contra de las noticias indicadas anteriormente, lo que la Unión Astronómica Internacional ha acordado, ha sido eliminar a Plutón, como noveno planeta que siempre habíamos considerado desde hace más de 70 años.
Así pues los astrónomos pertenecientes a la UAI han decidido crear una segunda división planetaria, en la que se incluirán los cuerpos similares a Plutón, que se convierte en el prototipo de "planeta enano". Por todo lo dicho, en el grupo de los planetas clásicos de nuestro Sistema Solar, quedan ahora ocho: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno Urano y Neptuno.
Ver noticia desarrollada en este apartado.
El día 17 de agosto de 2006, toda la prensa de la mañana publicaba una noticia de Astronomía:
Los astrónomos votarán el día 24, que los planetas del Sistema Solar pasen de ser 9, a ser 12.
La relación de planetas que todos conocemos desde niños que eran nueve: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón, parece que se va a ver incrementada en tres más, que serán Ceres, Caronte y 2003 UB (Xena).
Todos los libros de texto, enciclopedias y bases de datos, dice el periódico de ese día, deberán actualizarse ya que parece seguro, que la Unión Astronómica Internacional reunida en Praga, cambiará la definición de planeta y con ella, la relación de planetas del Sistema Solar, podrá ir incrementando su número poco a poco. El último planeta a incorporar, a quien su descubridor quiere llamar Xena en honor a la princesa guerrera, es quizás el más polémico.
En la capital checa, se encuentran reunidos desde mediados de agosto, unos 3.000 astrónomos de más de 75 países para tratar de cambiar la definición de planeta .
No resultará extraño que se sigan incorporando planetas a la serie de siempre conocida. Realmente se han llamado siempre a esos pequeños cuerpos situados entre Marte y Júpiter, asteroides o pequeños planetas o planetillas. Muchos de ellos podrían pasar a denominarse planetas.
El tamaño de estos pequeños planetas los hace ser diferentes a los planetas conocidos desde siempre. Por ejemplo Ceres tiene un tamaño de unos 980 km. Este asteroide se descubre en 1801, cuando se había notado la ausencia del planeta correspondiente al hueco del 2,8 de la serie de Bode.
Creemos que en otros momentos hemos hablado de esta ley, que relaciona unos números realmente caprichosos, con las distancias de cada planeta al Sol.
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Pues bien, cuando estábamos esperando ese aumento de tres planetas a la serie que todos conocemos desde niños, nos ha venido la sorpresa, recogida en la prensa del día 25 del mismo mes de agosto, en la que en contra de las noticias indicadas anteriormente, lo que la Unión Astronómica Internacional ha acordado, ha sido eliminar a Plutón, como noveno planeta que siempre habíamos considerado desde hace más de 70 años.
Para llegar a esta decisión se han definido las condiciones que un objeto debe cumplir para recibir el nombre de planeta.
Esas condiciones son:
Sabemos que Plutón fue descubierto en 1930 por Clyde Tombaugh. Pues bien, la UAI ha dejado fuera del grupo de planetas a los recién llegados: Ceres, Caronte y Xena pero también a Plutón.
Un elemento más que se ha sumado hace unas semanas, es el descubrimiento de dos satélites naturales más de Plutón, en imágenes logradas por el telescopio espacial Hubble. Con esto, el planeta contaría con tres lunas.
Así pues los astrónomos pertenecientes a la UAI han decidido crear una segunda división planetaria, en la que se incluirán los cuerpos similares a Plutón, que se convierte en el prototipo de "planeta enano". Por todo lo dicho, en el grupo de los planetas clásicos de nuestro Sistema Solar, quedan ahora ocho: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno Urano y Neptuno.